El
Juego de Elche es una invitación a recorrer la ciudad desde otra perspectiva, a redescubrir sus espacios más emblemáticos y a conectar con su identidad de una forma lúdica y compartida. Se trata de una propuesta pensada para
disfrutar en familia, con amigos o en pareja, que convierte el conocimiento local y la diversión en una misma experiencia.
Diseñado para entre dos y seis jugadores y recomendado a partir de los seis años, cada partida propone explorar rincones tan representativos de Elche como el Palmeral, el Misteri d’Elx, la Basílica de Santa María, la Glorieta o el Hotel Huerto del Cura, que aparece integrado en el tablero como parte del recorrido por la ciudad.
A lo largo del juego, los participantes compiten por comprar, vender y conquistar locales y lugares históricos, enfrentándose a retos, sorpresas y decisiones estratégicas que ponen a prueba tanto la suerte como el ingenio. El objetivo es conseguir siete Tarjetas Destino en propiedad y regresar antes que el resto a la casilla de salida, manteniendo la emoción hasta el final de cada partida.
Uno de los aspectos más destacados de El Juego de Elche es el cuidado puesto en cada detalle. Las ilustraciones, las cartas y los textos están llenos de guiños culturales y reflejan con humor y orgullo la esencia ilicitana, convirtiendo el juego en un homenaje a la ciudad, su patrimonio y su forma de vivirla.
Además de su componente lúdico, el juego fomenta la memoria, la orientación espacial y el conocimiento del entorno, ofreciendo una manera original de redescubrir Elche tanto para quienes la conocen bien como para quienes la visitan por primera vez.
La presencia del Hotel Huerto del Cura en El Juego de Elche supone un reconocimiento a su vinculación con la ciudad y a su valor como espacio singular dentro del entorno del Palmeral, integrándose en un proyecto que pone en valor los lugares que forman parte del imaginario colectivo ilicitano.
Como parte de esta iniciativa, el hotel contará con una cantidad limitada de ejemplares de El Juego de Elche a la venta en recepción, concebidos como una edición especial de recuerdo para quienes deseen llevarse a casa una forma diferente de seguir descubriendo la ciudad. Se trata de una disponibilidad puntual y limitada, pensada como un detalle singular vinculado a la experiencia y a la identidad local.